En febrero, los salarios volvieron a perder contra la inflacioÌn
17 de abril de 2026
SeguÌn datos del INDEC ese mes los haberes de los trabajadores registrados subieron el 1,8% contra el incremento de 2,9% del iÌndice de precios. Es el sexto mes consecutivo de caiÌda.
El poder adquisitivo de los trabajadores argentinos sufrió un nuevo retroceso en febrero, mes en el que los salarios en su conjunto no lograron superar el aumento del costo de vida. Según datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el índice de salarios total registró un incremento del 2.4% mensual, una cifra que se ubicó por debajo del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que fue del 2.9% en el mismo período. Esta situación marca la continuidad de una tendencia que afecta la economía de los hogares y consolida una pérdida para los ingresos de la mayoría de los empleados.
La dinámica salarial de febrero, sin embargo, no fue homogénea y mostró realidades muy diferentes según el tipo de empleo. Los trabajadores del sector privado no registrado fueron los únicos que lograron una mejora en sus ingresos reales, con un aumento del 4.6% que superó la inflación del mes. En contraste, la situación fue negativa para los trabajadores formales. Los salarios del sector privado registrado aumentaron apenas un 1.6%, mientras que los del sector público tuvieron un incremento del 2.3%. Ambas cifras quedaron por debajo del alza de precios, confirmando una vez más que el empleo formal fue el más perjudicado en esta medición.
Este resultado negativo en febrero extiende un período prolongado de deterioro del poder de compra. Para los trabajadores registrados, tanto públicos como privados, este fue el sexto mes consecutivo de caída frente a la inflación, una tendencia que comenzó a fines de 2025. La última vez que los salarios en general habían logrado superar la inflación fue en octubre de 2025. Si se analiza el desempeño en el primer bimestre de 2026, los salarios acumularon un alza del 5%, insuficiente para compensar la inflación acumulada del 5.9% en el mismo lapso. La comparación interanual también refleja esta pérdida: entre febrero de 2025 y febrero de 2026, los sueldos del sector registrado aumentaron cerca del 27.5%, muy por debajo de una inflación que superó el 33% en el mismo período.
La persistente pérdida de poder adquisitivo tiene implicaciones directas sobre el consumo y la actividad económica interna, un tema que preocupa a gremios y analistas. Las negociaciones paritarias se desarrollan en un escenario complejo, con una marcada heterogeneidad entre sectores. Mientras algunos sindicatos logran acuerdos que buscan replicar la inflación mensual, otros cierran pactos por debajo del IPC para asegurar la homologación por parte del gobierno, que utiliza la contención salarial como una de las anclas para su plan antiinflacionario. Esta situación genera una fractura en el mundo laboral, con gremios que logran proteger mejor a sus afiliados y otros que ven consolidarse la pérdida.
De cara al futuro, las perspectivas a corto plazo no son alentadoras. Con una inflación registrada en marzo del 3.4%, se anticipa que los salarios volverán a mostrar una caída en términos reales en la próxima medición. A pesar de este panorama, algunos economistas mantienen un moderado optimismo para la segunda mitad del año. La expectativa de una desaceleración más pronunciada de la inflación a partir del segundo semestre podría abrir un escenario donde los salarios finalmente tengan la oportunidad de comenzar a recuperar parte del terreno perdido en los últimos meses. Mientras tanto, la atención sigue puesta en las negociaciones colectivas y en la capacidad de los ingresos para sostenerse en un contexto económico desafiante.
Source: clarin