Una ola de leyes de verificación de edad está obligando a los sitios web a pedir documentos de identidad y datos sensibles. Grupos de privacidad advierten que la tecnología podría golpear especialmente a los usuarios LGBTQ. Esto expondría sus hábitos íntimos y alejaría a personas vulnerables de plataformas más seguras.
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La computación en la nube prometía flexibilidad y menores costos. Pero para muchas empresas la sorpresa fue brutal: facturas cada vez más altas, una fuerte dependencia y el poder de unos pocos gigantes tecnológicos.
Mucha gente cree que tener mejores redes significa menos fallas. La realidad es que nuestra vida diaria depende tanto de la nube que hasta una breve caída puede paralizar el trabajo, los pagos y el transporte.
Las amenazas de la Guardia Revolucionaria de Irán contra 18 gigantes tecnológicos de EE. UU. revelan algo que muchos no ven. La presión geopolítica puede golpear la nube, las apps y las redes de telecomunicaciones mucho antes que un conflicto armado. La clave no son solo los ciberataques, sino si estas empresas están listas para una interrupción lenta y dirigida.
El próximo gran avance de la inteligencia artificial quizá no sea un centro de datos enorme. Una nueva generación de chips de bajo consumo está llevando la computación avanzada directamente a teléfonos, audífonos y sensores. Esto traerá grandes cambios en los costos, la privacidad y el acceso a la tecnología.
La gente suele imaginar los algoritmos de las citas modernas como algo infinitamente adaptable, capaz de mapear todo el espectro del deseo humano con unas pocas líneas de código. Pero bajo las atractivas interfaces, la infraestructura digital del romance es sorprendentemente rígida. Durante décadas, los algoritmos de emparejamiento
La mayoría de los consumidores cree que los dispositivos que usan en la total privacidad de su habitación son estrictamente personales. Cuando alguien compra un aparato tecnológico diseñado para la intimidad, asume que su función empieza y termina con el usuario.
Mucha gente cree que la tecnología puede filtrar cualquier contenido prohibido al instante. Sin embargo, durante años, las imágenes íntimas no solicitadas fueron un problema difícil de resolver para la inteligencia artificial. Ahora, una nueva tecnología que funciona directamente en los teléfonos puede detectar y difuminar estas fotos antes de que el usuario las vea. Esto ofrece una nueva forma de protección que respeta la privacidad.
La mayoría de la gente asume que internet funciona como un espacio público neutral. Solemos creer que lo que vemos en línea es un reflejo de lo que es popular, y que lo que desaparece es porque fue ignorado. Pero bajo la superficie de nuestra vida digital, hay sistemas automatizados que toman decisiones editoriales masivas. Estos algoritmos, diseñados para mantener las plataformas seguras y atractivas para los anunciantes, actúan como porteros invisibles. Y para la comunidad LGBT, estos guardianes digitales a menudo tratan su mera existencia como una violación de las reglas.
Es una de las experiencias más comunes y frustrantes de la vida moderna. Compras un nuevo smartphone o una laptop y, durante unos meses, se siente increíblemente rápido. Las aplicaciones se abren al instante, los sitios web cargan en un segundo y toda la experiencia es fluida. Pero luego, de forma lenta y casi
La conocida comodidad de tener una biblioteca personal ha sufrido una transformación profunda e invisible en la última década. La mayoría de los consumidores actúa bajo la premisa de que, al hacer clic en un botón de "comprar" en una tienda digital, están adquiriendo un bien permanente.