Trump podría descongelar 20.000 millones de dólares de Irán si Teherán entrega su uranio

17 de abril de 2026

Trump podría descongelar 20.000 millones de dólares de Irán si Teherán entrega su uranio

EE. UU. sopesa liberar hasta 20.000 millones de dólares en fondos iraníes si el país entrega su uranio enriquecido. Las conversaciones continúan con mediadores, pero todavía no hay un acuerdo definitivo.

Según informes, el gobierno de Trump está explorando una importante iniciativa diplomática con Irán. Sugiere que estaría dispuesto a liberar hasta 20.000 millones de dólares en fondos congelados si Teherán entrega todas sus reservas de uranio enriquecido. Este hecho marca un posible cambio de estrategia. Se pasaría de una política de pura presión a una de diplomacia transaccional para resolver el prolongado punto muerto nuclear. La propuesta no ha sido confirmada oficialmente ni por Washington ni por Teherán. Surge en medio de un panorama geopolítico complejo y representa una apuesta de alto riesgo para neutralizar lo que EE. UU. y sus aliados consideran una gran amenaza para la estabilidad de la región.

Los fondos en cuestión son parte de unos 100.000 millones de dólares en activos iraníes en cuentas en el extranjero, incluyendo China, Corea del Sur y Japón. Han sido inaccesibles debido a décadas de sanciones internacionales. Estos activos, en su mayoría ingresos por la venta de petróleo, fueron congelados como parte de un esfuerzo mundial para frenar las ambiciones nucleares de Irán y su apoyo a grupos aliados en la región. La congelación inicial de los activos se remonta a la Revolución iraní de 1979 y la posterior crisis de los rehenes. Aunque algunos fondos se liberaron con el acuerdo nuclear de 2015, la reimposición de estrictas sanciones durante el primer mandato del presidente Trump volvió a bloquear el acceso de Teherán a su capital extranjero. Para la economía de Irán, la liberación de una suma tan grande podría ser un salvavidas fundamental.

Esta posible oferta tiene su origen en un historial de polémicas negociaciones nucleares. El Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC) de 2015 impuso límites estrictos a las actividades de enriquecimiento de Irán a cambio del levantamiento de las sanciones. Sin embargo, Estados Unidos se retiró del acuerdo en 2018, calificándolo de "un acuerdo horrible y unilateral". En respuesta a la retirada de EE. UU. y a la campaña de "máxima presión" que siguió, Irán incumplió progresivamente los límites del PAIC. Desde entonces ha ampliado su programa, acumulando una cantidad importante de uranio enriquecido al 60 %, un nivel cercano al necesario para fabricar un arma. Esta escalada ha reducido drásticamente el "tiempo de ruptura" de Irán, es decir, el tiempo que tardaría en producir suficiente material fisible para una sola arma nuclear.

Cualquier propuesta de este tipo se enfrentaría a un considerable escrutinio por parte de muchos actores. Los aliados de EE. UU. en Oriente Medio, especialmente Israel y Arabia Saudita, han defendido durante mucho tiempo una postura de línea dura. Probablemente verían con gran escepticismo cualquier acuerdo que suponga una ganancia financiera para Teherán. Les preocupa que, incluso sin reservas nucleares, la influencia de Irán en la región se vea peligrosamente reforzada por la entrada de dinero. Además, la propuesta seguramente desatará un polémico debate en el Congreso de EE. UU., donde las opiniones sobre cómo tratar con Irán están muy divididas. Los partidarios de la línea dura tanto en Washington como en Teherán también podrían intentar socavar cualquier posible acuerdo, pues consideran que una solución negociada es una concesión a un adversario declarado.

El camino a seguir sigue siendo incierto y está lleno de obstáculos. Por ahora, tanto la Casa Blanca como el Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán han guardado silencio sobre el informe, dejando a los observadores especulando sobre la seriedad de la oferta. Los próximos pasos probablemente incluirán comunicaciones por canales extraoficiales para medir la viabilidad de una negociación formal. Un acuerdo exitoso requeriría un nivel de confianza y verificación sin precedentes. Debería garantizar que Irán desmantele por completo sus capacidades de enriquecimiento de forma transparente. Sin embargo, si las conversaciones fracasan, la comunidad internacional podría enfrentarse a un regreso de las tensiones y al riesgo siempre presente de una confrontación militar en Oriente Medio.

Source: news18

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The World Dispatch

Source: World News API