Subsidio a gasolinas, equiparable al costo de megaobras de la 4T

17 de abril de 2026

Subsidio a gasolinas, equiparable al costo de megaobras de la 4T

De 2018 a la fecha, la Federación ha destinado 853 mil millones de pesos a estímulos fiscales para frenar el gasolinazo; el monto equivale al gasto conjunto de Dos Bocas, el Tren Maya y AIFA

El esfuerzo fiscal que el gobierno mexicano ha realizado para contener el precio de los combustibles ha alcanzado una magnitud tal que el monto acumulado es equiparable al costo combinado de los proyectos de infraestructura más emblemáticos de la administración anterior. Desde 2018, la Federación ha destinado cerca de 853 mil millones de pesos en estímulos fiscales para frenar los llamados "gasolinazos", una cifra que compite directamente con la inversión conjunta en la refinería Olmeca en Dos Bocas, el Tren Maya y el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA). Esta política de subsidios se ha convertido en una de las herramientas principales para mitigar la volatilidad de los mercados energéticos globales y proteger la economía de los consumidores.

La estrategia opera principalmente a través del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), una cuota que el gobierno puede ajustar o incluso eliminar para amortiguar las alzas en los precios internacionales del petróleo. Cuando el costo del crudo sube, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) renuncia a una parte o a la totalidad de esta recaudación para evitar que el precio final en las gasolineras se dispare. Esta medida fue utilizada de forma intensiva durante la crisis inflacionaria posterior a la pandemia y ante los picos en los precios de la energía derivados de conflictos internacionales, como la guerra en Ucrania en 2022 y, más recientemente, las tensiones en Medio Oriente. A principios de 2026, el gobierno reactivó los estímulos ante la inestabilidad en el estrecho de Ormuz, con un costo semanal estimado en 5 mil millones de pesos.

Al poner las cifras en perspectiva, la magnitud del subsidio se vuelve más clara. El costo acumulado de 853 mil millones de pesos desde 2018 rivaliza con el gasto ejercido en los megaproyectos. Según informes actualizados, el costo del Tren Maya ha superado los 500 mil millones de pesos, triplicando su presupuesto original. Por su parte, la refinería de Dos Bocas ha visto su costo elevarse a casi 21 mil millones de dólares, más del doble de lo proyectado inicialmente. El Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) también ha registrado sobrecostos, con estimaciones que varían entre 75 mil millones y más de 400 mil millones de pesos si se incluyen gastos asociados. En conjunto, la suma de estas obras se aproxima al monto total que el Estado ha dejado de recaudar para mantener estables los precios de la gasolina y el diésel.

Esta política fiscal, si bien ha sido efectiva para contener la inflación en el corto plazo, genera un intenso debate entre los especialistas. Por un lado, brinda un alivio directo al bolsillo de los ciudadanos y a los costos de transporte de mercancías. Sin embargo, por otro lado, representa una "renuncia recaudatoria" masiva, es decir, recursos que el Estado deja de percibir y que podrían destinarse a otros rubros prioritarios como salud, educación o mayor inversión en infraestructura. Críticos, incluyendo al Fondo Monetario Internacional (FMI), señalan que los subsidios generalizados tienden a ser regresivos, ya que benefician en mayor medida a los estratos de ingresos más altos, que son quienes consumen más combustible.

De cara al futuro, la sostenibilidad de esta estrategia es un desafío clave para las finanzas públicas. La actual administración debe gestionar tanto la deuda y los costos operativos de las megaobras ya concluidas como la presión constante que ejerce la volatilidad energética global. Analistas económicos advierten que mantener los subsidios de forma prolongada podría aumentar el déficit fiscal y forzar recortes en otras áreas del gasto público, comprometiendo la capacidad de inversión del Estado. El dilema entre controlar la inflación mediante subsidios y asegurar la salud de las finanzas públicas seguirá siendo un tema central en la agenda económica del país.

Source: eluniversal

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The World Dispatch

Source: World News API