Un nuevo estándar de residualidad y selectividad para el control preemergente de crucíferas para trigo y cebada

17 de abril de 2026

Un nuevo estándar de residualidad y selectividad para el control preemergente de crucíferas para trigo y cebada

Corteva Agriscience presentó en Tandil Gallery®, su nuevo herbicida para el manejo de malezas resistentes en presiembra para los cultivos de fina. Las principales características: tiene un nuevo modo de acción, provee entre 70 y 90 días de acción residual y está clasificado como banda verde.

Los productores de trigo y cebada enfrentan una creciente amenaza en sus campos debido a la expansión de malezas crucíferas, como el nabo y el nabón, que han desarrollado resistencia a múltiples herbicidas. Esta problemática afecta a una superficie estimada de 3.9 millones de hectáreas en Argentina, principalmente en la provincia de Buenos Aires, representando un aumento del 85% en el área afectada entre 2021 y 2025. La competencia que generan estas malezas en las etapas iniciales de los cereales de invierno puede ocasionar significativas pérdidas de rendimiento, complicando la gestión agrícola y la rentabilidad.

En respuesta a este desafío, se ha introducido en el mercado una nueva herramienta fitosanitaria que establece un estándar superior en el control preemergente. Se trata del herbicida Gallery®, desarrollado por Corteva Agriscience, que incorpora el principio activo Isoxaben. Este producto presenta un modo de acción innovador para los cereales de invierno en Argentina, ya que actúa como un inhibidor de la síntesis de celulosa. Al introducir una vía bioquímica diferente, ofrece una alternativa crucial para rotar principios activos y combatir eficazmente biotipos de *Brassica rapa* (nabo) y *Raphanus sativus* (nabón) que ya son resistentes a herbicidas comunes como glifosato, inhibidores de ALS, hormonales y PDS.

Dos características clave definen la eficacia de esta nueva tecnología: su prolongada residualidad y su alta selectividad. El herbicida ofrece un control en el suelo de nuevos nacimientos de malezas que se extiende entre 70 y 90 días después de su aplicación. Esta larga ventana de protección asegura que el cultivo crezca con menor competencia durante sus fases críticas de desarrollo. A su vez, su elevada selectividad para los cultivos de trigo y cebada permite su aplicación incluso en el mismo día de la siembra, brindando seguridad y flexibilidad al productor sin causar daños por fitotoxicidad en los cereales.

El avance de las crucíferas resistentes se ha visto acelerado por la dependencia en un número limitado de modos de acción, como los inhibidores de PDS, lo que ha generado una fuerte presión de selección. La biología de estas malezas, con períodos de emergencia extendidos que pueden abarcar desde el otoño hasta la primavera, dificulta su manejo con estrategias tradicionales y requiere el uso de herbicidas residuales efectivos. La introducción de una nueva familia química para estos cultivos es un paso fundamental para diversificar las estrategias y hacer más sostenible el manejo a largo plazo.

Presentado a productores y asesores en Tandil, este nuevo herbicida ya se encuentra disponible para la actual campaña de siembra de finos. Su lanzamiento representa más que la llegada de un nuevo producto; es la incorporación de una pieza clave en los programas de manejo integrado de malezas, permitiendo a los agricultores rotar modos de acción y reducir la presión sobre las herramientas existentes. Además, su perfil ambiental favorable, clasificado como producto de banda verde, y la flexibilidad que otorga para la rotación hacia cultivos de verano como soja, maíz o girasol, lo posicionan como una solución estratégica para la producción de granos.

Source: clarin

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The World Dispatch

Source: World News API