De madrugada y con topadoras, demolieron "La Saladita de la Bristol"

16 de abril de 2026

De madrugada y con topadoras, demolieron "La Saladita de la Bristol"

La feria funcionaba desde hace dos décadas al pie de la playa más famosa de Mar del Plata. En el operativo para desmantelarla participaron más de 300 efectivos. La había denunciado el ex intendente Montenegro.

En un sorpresivo y contundente operativo, las estructuras que conformaban la feria conocida como "La Saladita de la Bristol" en Mar del Plata fueron demolidas con topadoras en la madrugada de este jueves. La intervención, que altera drásticamente una postal icónica de la ciudad, se ejecutó por orden de la Justicia Federal en el marco de una causa por infracción a la Ley de Marcas. El desmantelamiento pone fin a más de dos décadas de actividad comercial informal en uno de los paseos costeros más transitados del país.

El despliegue comenzó el miércoles con un allanamiento encabezado por la Prefectura Naval Argentina, que abarcó unos 70 puestos para secuestrar mercadería presuntamente falsificada y labrar actas. Sin embargo, la acción escaló durante la noche, cuando maquinaria pesada y un amplio contingente de más de 300 efectivos de fuerzas federales, provinciales y personal municipal procedieron a derribar la totalidad de las más de 170 estructuras que se extendían entre la rambla y la arena, desde la altura de la peatonal San Martín. El operativo, que se extendió hasta las primeras horas del día, tomó por sorpresa a los puesteros y dirigentes del Sindicato de Vendedores Ambulantes (Sivara) que permanecían en el lugar.

La feria, que operaba de manera ininterrumpida durante todo el año, se había originado en noviembre de 1999, cuando el Concejo Deliberante otorgó un permiso precario a la Asociación de Vendedores Ambulantes en un contexto de alto desempleo en la ciudad. Con el paso de los años, lo que fue una solución temporal se convirtió en un complejo entramado de puestos con techos de lona y estructuras precarias, que para muchos constituía su única fuente de ingresos y para otros representaba una competencia desleal. La denuncia que activó el desenlace judicial fue presentada en octubre de 2024 por el entonces intendente Guillermo Montenegro, por usurpación y ocupación indebida del espacio público.

Las reacciones no se hicieron esperar. El intendente Agustín Neme defendió la medida como una forma de "saldar una deuda histórica" para devolver el espacio a vecinos y turistas. La Unión del Comercio, la Industria y la Producción (UCIP) de Mar del Plata celebró el accionar de la justicia y las fuerzas de seguridad, recordando sus reclamos previos contra el comercio ilegal. Por su parte, los vendedores y el sindicato Sivara denunciaron la ilegalidad del desalojo, argumentando que la orden judicial solo contemplaba el allanamiento por la ley de marcas, pero no la demolición. Los puesteros, que estiman en unas 200 las familias afectadas, adelantaron que se manifestarán frente a la municipalidad en reclamo de una solución.

El futuro del emblemático espacio queda ahora abierto a nuevos proyectos. Mientras los camiones municipales terminan de retirar los escombros de la playa, la discusión sobre la tensión entre la economía informal, la necesidad de trabajo y el ordenamiento del espacio público cobra nueva fuerza en la ciudad. Los próximos pasos probablemente incluirán un fuerte debate en el ámbito político y social sobre el destino de los feriantes desalojados y el uso que se le dará a la recuperada franja costera de la playa Bristol.

Source: clarin

Publication

The World Dispatch

Source: World News API