Productores luchan por no aumentar el precio de la tortilla en Chihuahua
16 de abril de 2026
Productores en JuaÌrez señalan que es necesaria un alza, pero hacerlo afectariÌa sus ventas porque supermercados acaparariÌan los clientes
Productores de tortilla en Chihuahua, especialmente en centros urbanos como Ciudad Juárez, enfrentan una creciente presión económica que amenaza con incrementar el costo de este alimento esencial en la dieta de los mexicanos. A pesar de que los costos de producción han subido, muchos dueños de tortillerías se resisten a ajustar sus precios por temor a perder clientela. Actualmente, el kilo de tortilla se vende en un rango que va de los 25 a los 29 pesos en diversos establecimientos, pero los productores estiman que, para cubrir sus gastos operativos, el precio debería situarse entre los 30 y 33 pesos.
El principal motor detrás de esta encrucijada no ha sido el precio del maíz, que se ha mantenido relativamente estable, sino el alza sostenida en otros insumos indispensables. Los industriales de la masa y la tortilla han visto un encarecimiento en las tarifas de servicios básicos como la energía eléctrica y el agua, además de un aumento en el costo del gas y los combustibles para el transporte. A esta situación se sumó el anuncio de Maseca, una de las principales compañías harineras, de un incremento en el precio por tonelada de harina a partir del 15 de abril, lo que impacta directamente la estructura de costos de los productores.
Esta situación coloca a los tortilleros en una posición precaria. Por un lado, la necesidad de un aumento es innegable para la supervivencia de sus negocios. Por otro lado, enfrentan la competencia de grandes cadenas de supermercados que, a menudo, venden la tortilla a un precio más bajo como estrategia para atraer clientes, una práctica que los pequeños productores consideran desleal. Esta dinámica de mercado los obliga a absorber los incrementos en los costos para no perder a sus compradores, lo que reduce sus márgenes de ganancia a un nivel insostenible para muchos negocios familiares que han operado por décadas.
A nivel nacional, el panorama es similar. El Consejo Nacional de la Tortilla ha advertido sobre la posibilidad de un ajuste de entre 2 y 4 pesos por kilo en diversas partes del país, argumentando que el sector acumula un rezago en sus precios frente a los costos operativos. Sin embargo, esta perspectiva choca con la postura del gobierno federal. La Secretaría de Agricultura y la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) han declarado que no existen condiciones que justifiquen un alza, instando a mantener la estabilidad. Esta divergencia de opiniones genera incertidumbre tanto para productores como para consumidores.
Las implicaciones de un eventual aumento son significativas, ya que la tortilla es un pilar en la alimentación de las familias y su precio es un sensible indicador de la inflación que afecta directamente la economía doméstica. Mientras los productores chihuahuenses continúan su lucha por mantener los precios actuales, la presión de los costos sigue en aumento. La decisión final recaerá en cada productor, pero la viabilidad de sus negocios pende de un hilo, haciendo que un incremento parezca inevitable si no se encuentran soluciones para mitigar el alza en los insumos.
Source: eluniversal