Cómo nacieron los mares: la larga y dramática historia del agua de la Tierra

27 de marzo de 2026

Cómo nacieron los mares: la larga y dramática historia del agua de la Tierra

A simple vista, el mar parece eterno. Llega a las playas, choca contra las rocas y se extiende más allá del horizonte como si siempre hubiera estado ahí. Pero los mares de la Tierra tuvieron un comienzo, y su historia es mucho más dramática de lo que muchos imaginan.

Hace miles de millones de años, la Tierra no era el planeta azul que conocemos hoy. Era un mundo caliente y violento cubierto de roca fundida, con constantes erupciones volcánicas y sin ningún océano. No había olas, ni peces, ni vida. De hecho, la Tierra primitiva se parecía más a un horno que a un hogar.

Entonces, ¿cómo aparecieron los mares?

Los científicos afirman que la respuesta comienza en las profundidades del planeta. A medida que la joven Tierra se agitaba y los volcanes entraban en erupción, los gases escapaban de su interior y se elevaban hacia la atmósfera. Entre esos gases se encontraba el vapor de agua. En términos sencillos, la Tierra estaba liberando enormes cantidades de vapor.

Al mismo tiempo, es posible que el espacio haya ayudado. En los primeros días del sistema solar, la Tierra fue golpeada por innumerables asteroides y cometas. Es probable que algunos de ellos transportaran hielo o material rico en agua. Esos impactos podrían haber aportado parte del agua que más tarde ayudaría a llenar los mares.

Pero al principio, la Tierra estaba demasiado caliente como para que el agua líquida permaneciera en la superficie. Cualquier cantidad de agua se convertía rápidamente en vapor. Solo después de que el planeta se enfrió lentamente pudo ocurrir algo extraordinario: el vapor en la atmósfera comenzó a condensarse en agua líquida.

Luego llegó la lluvia.

Los científicos creen que pudo haber llovido sobre la Tierra durante un tiempo increíblemente largo, tal vez miles o incluso millones de años. A medida que la lluvia caía, se acumulaba en las zonas bajas de la superficie rocosa del planeta. Con el tiempo, estas inmensas acumulaciones de agua crecieron y se hicieron más profundas, formando los primeros mares y océanos.

La propia tierra desempeñó un papel importante. La corteza terrestre se estaba moviendo, elevándose en algunos lugares y hundiéndose en otros. Estas regiones más bajas se convirtieron en cuencas naturales donde se acumulaba el agua. Poco a poco, la superficie del planeta empezó a tomar la forma que reconocemos hoy: tierra arriba, agua abajo.

Esos primeros mares no eran tranquilos refugios azules. El planeta seguía siendo inestable, con calor volcánico, tormentas violentas y cambios geológicos constantes. Sin embargo, esas aguas lo cambiaron todo. Una vez que se formaron los mares, la Tierra se convirtió en un planeta muy diferente. Ayudaron a regular la temperatura, moldear el clima y crear las condiciones que, con el tiempo, permitieron que surgiera la vida.

Otro misterio por el que la gente suele preguntar es la sal. ¿Por qué es salada el agua del mar?

La razón es sorprendentemente sencilla. El agua de lluvia descompone lentamente las rocas de la tierra y transporta pequeños minerales disueltos hacia los ríos. Esos ríos desembocan en el mar. A lo largo de inmensos períodos de tiempo, los minerales y las sales se acumulan. El agua puede evaporarse, pero la sal se queda atrás. Es por eso que los mares se volvieron salados.

Hoy en día, los océanos todavía se mueven en un ciclo interminable. El agua sube del mar hacia el cielo, forma nubes, cae en forma de lluvia y regresa de nuevo a través de ríos y arroyos. El proceso que ayudó a crear los mares hace mucho tiempo sigue moldeando el planeta en la actualidad.

Lo que hace que la historia de los mares sea tan fascinante es que nacieron de los extremos. El fuego, el vapor, las rocas, la lluvia e incluso objetos del espacio exterior jugaron un papel. De una joven Tierra hostil y caótica surgió una de las características más hermosas y esenciales de nuestro mundo.

La próxima vez que esté en la orilla, puede que valga la pena hacer una pausa por un momento. El agua frente a usted no es solo un paisaje. Es parte de una historia que comenzó hace miles de millones de años, mucho antes que los humanos, mucho antes que los animales y mucho antes de que apareciera la primera hoja verde en la tierra.

Puede que el mar parezca en calma hoy, pero sus orígenes fueron todo lo contrario.

Publication

The World Dispatch

Source: Editorial Desk

Category: Science